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Verano en familia en la Dehesa / Family summer in the Dehesa

Imagínate en un lugar natural y salvaje en medio de un bosque acogedor, la dehesa. Un bosque mediterráneo entre árboles centenarios, aromáticos cantuesos y elegantes peonías acompañados de los cantos de los pájaros y la belleza de las mariposas entre un sinfín de insectos. El mantenimiento de esta dehesa se lleva a cabo gracias a los animales domésticos de razas en peligro de extinción, como las vacas Sayaguesa, los caballos de las Retuertas y la oveja Castellana negra. Los grandes herbívoros han jugado un papel fundamental en la formación y conservación del ecosistema mediterráneo. El  paisaje que nos rodea nos sorprenderá con diferentes árboles como la encina, el fresno, el quejigo o el roble rebollo y con plantas como el cantueso o el rosal silvestre entre otros. También encontraremos pájaros como abubillas y bandadas de rabilargos y levantando la mirada observaremos el vuelo de buitres, cigüeñas y milanos. Además, entre el ramaje de la flora de la reserva, estará el zorro atisbando o el jabalí bebiendo en las charcas. Te proponemos una experiencia de verano en contacto con un ecosistema único a través de un programa lleno de actividades diferentes y divertidas en la naturaleza. Aprender jugando es la mejor manera de acercar la naturaleza. Mediante juegos y  talleres, observaciones desde escondites o hides, excursiones culturales y paseos en la naturaleza te invitamos a descubrir las especies que componen este gran ecosistema y su importancia de preservación para el futuro. Por todo ello, los objetivos fundamentales de Educación Ambiental que la Fundación Naturaleza y Hombre, organización que gestiona la Reserva Biológica Campanarios de Azaba, quiere transmitir en esta inmersión medioambiental son: Acercar a los participantes a un ecosistema único como es la dehesa. Fomentar una

Luchamos contra la azolla en las lagunas

Fundación Naturaleza y Hombre ha finalizado recientemente los trabajos de retirada del helecho azolla que habían colonizado la superficie de un par de lagunas en la Reserva de Campanarios de Azaba. La Azolla filiculoides, también llamada helecho de agua, es una planta invasora, originaria de América, que se propaga rápidamente y termina por cubrir totalmente las charcas, impidiendo el desarrollo de otras especies animales y vegetales. Carlos Sánchez, presidente de Fundación Naturaleza y Hombre, advierte de que la azolla “es un problema ambiental de primera magnitud”, que se ha introducido en los estanques temporales mediterráneos y en las lagunas de las zonas de dehesa en el Oeste Ibérico. “Se trata de un helecho acuático que tiene la característica de reproducirse muy rápidamente y colonizar las lagunas, tapándolas e impidiendo que los rayos de luz entren, y además les aporta muchísima materia orgánica, lo que les provoca una falta de oxígeno enorme. Anfibios, peces y otras especies vegetales desaparecen”. “De una charca a otra la puede trasladar una nutria, un pato… Y es un problema muy grande porque está cada vez más extendida y su retirada es costosísima”, continúa. “Estamos realmente preocupados y en la Reserva Biológica de Campanarios de Azaba estamos tratándola lo más rápido posible para erradicarla de donde la tenemos. Aquí, como estamos haciendo una retirada muy rápida, aún vamos a conseguir que sobreviva parte de la colonia de plantas acuáticas que teníamos antes. Si hubiéramos tardado un poco más no hubiéramos llegado a tiempo”. Carlos Sánchez hace por ello un llamamiento para que cualquier propietario que detecte la azolla en sus fincas se ponga en contacto con Fundación Naturaleza y Hombre. La planta, que no se asemeja a los helechos comunes, tiene