Imagínate en un lugar natural y salvaje en medio de un bosque acogedor, la dehesa. Un bosque mediterráneo entre árboles centenarios, aromáticos cantuesos y elegantes peonías acompañados de los cantos de los pájaros y la belleza de las mariposas entre un sinfín de insectos.
El mantenimiento de esta dehesa se lleva a cabo gracias a los animales domésticos de razas en peligro de extinción, como son las vacas Sayaguesa, caballos de las Retuertas y la oveja Castellana negra. Los grandes herbívoros han jugado un papel fundamental en la formación y conservación del ecosistema mediterráneo. El  paisaje que nos rodea  nos sorprenderá con diferentes árboles como la encina, fresno, quejigo o el roble rebollo y plantas como el cantueso o el rosal silvestre entre otros.
También encontraremos pájaros como abubillas y bandadas de rabilargos y levantando la mirada observaremos el vuelo de buitres, cigüeñas y milanos. Además entre el ramaje de la flora de la reserva estará el zorro atisbando o el jabalí bebiendo en las charcas.
Te proponemos una experiencia de verano en contacto con un ecosistema único a través de un programa lleno de actividades diferentes y divertidas en la naturaleza. Aprender jugando es la mejor manera de acercar la naturaleza. Mediante juegos y  talleres, observaciones desde escondites o hides, excursiones culturales y paseos en la naturaleza te invitamos a descubrir las especies que componen este gran ecosistema y su importancia de preservación para el futuro.
Por todo ello, los objetivos fundamentales de Educación Ambiental que la Fundación Naturaleza y Hombre, organización que gestiona la Reserva Biológica Campanarios de Azaba, quiere transmitir en esta inmersión medioambiental son:

Acercar a los participantes a un ecosistema único como es la dehesa.
Fomentar una observación activa del [...]